SmartCard — tarjetas de lealtad digitales en Panamá Crear mi tarjeta

Para cafeterías

Tarjeta de lealtad para cafeterías en Panamá

Cambia la tarjetita de sellos por una que vive en el celular de tu cliente. Sin apps, sin cartoncitos que se pierden. Prueba gratis 15 días.

15 días gratis · sin tarjeta de crédito

El problema

Por qué un programa de lealtad sirve en cafeterías

La tarjetita de cartón se moja, se pierde en la cartera o se queda en el otro pantalón. Tu cliente llega, no la trae, y le regalas el sello igual — o peor, se lo niegas y se lleva un mal rato.

En el celular no se pierde. Está al lado del pase de abordar y de la tarjeta del supermercado, y aparece sola en la pantalla de bloqueo cuando tu cliente entra al local.

Cómo se arma

Sellos, 8 sellos

Ocho es el punto justo para un café: a dos o tres visitas por semana se llena en menos de un mes, que es el tiempo en que se forma la costumbre.

Tu cafeteríaTarjeta de sellos

8 sellos para el premio

El 9.º café va por la casaMuéstralo en caja Premio listo

Así se ve en el celular de tu cliente

Esta es la tarjeta que guarda tu cliente: 8 sellos y el 9.º café va por la casa. La armas tú en un formulario —tu nombre, tu logo, tu color— y desde ese momento vive en su celular, al lado del pase de abordar.

PREMIOS QUE FUNCIONAN

Lo que se suele dar

  • El 9.º café va por la casa
  • Bebida gratis
  • Postre gratis con tu café
  • 2×1 en la tarde
UN AVISO DE VERDAD

Así le hablas a tu gente

«Lluvia afuera, café adentro. Hoy el segundo va a mitad de precio.»

Le llega a la pantalla del celular de todos los que guardaron tu tarjeta. No es un correo que nadie abre.

Lo que ganas

Tres cosas concretas

01

Sabes quién es tu cliente de todas las mañanas

La lista con nombre, cuántas veces vino y cuándo fue la última. Descargable en CSV cuando quieras.

02

Llenas las horas muertas

Un aviso a las 2 de la tarde a los que viven cerca mueve la tarde floja de un martes.

03

Recuperas al que dejó de venir

El panel te dice quién lleva tres semanas sin aparecer, antes de que se te olvide que existía.

La primera semana

Cómo se pone a andar

No hace falta cambiar cómo trabajas. Son tres cosas, y la primera es dónde pegas el código.

  1. Día 1: el QR pegado en la caja registradoraNo en la puerta ni en la pared: en la caja, a la altura de los ojos de quien está pagando. Ese es el único momento en que tu cliente tiene el celular en la mano y treinta segundos muertos mientras le sale el vuelto.
  2. Día 2: que tu barista lo diga en voz alta«¿Te doy tu sello?» funciona mejor que cualquier cartel. Ponlo en el guion de la caja igual que el «¿para llevar o para acá?». La gente no lee los afiches; contesta preguntas.
  3. Semana 1: revisa quién se inscribió y quién noEn el panel ves los nombres. Si a los siete días tienes menos inscritos que clientes de la mañana, el problema no es la tarjeta: es que nadie está preguntando en caja.

El error de siempre

Poner la meta en veinte cafés

Es la tentación obvia —regalar lo menos posible— y es la forma más rápida de que nadie junte nada. A veinte cafés el premio se ve tan lejos que el cliente deja de contarlos a la tercera visita, y una tarjeta que nadie mira no cambia el hábito de nadie. Es preferible regalar un café cada ocho y que el cliente venga ocho veces, que no regalar ninguno porque nunca llegó.

La duda de siempre

¿Y en la hora pico? No puedo detener la fila.

El escaneo son dos segundos: apuntas la cámara al código del cliente y listo, mientras la máquina saca el espresso. No hay que buscar a nadie en una lista ni escribir nada.

Más dudas en preguntas frecuentes, o mira qué incluye cada plan. Si además quieres vender tarjetas de regalo, están las gift cards.

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Otros rubros

Cada negocio premia distinto

Mira cómo se arma en el tuyo.